viernes, 11 de junio de 2021

¿Qué hice mal?

 


Cuando comencé a escribir este blog no pensé nunca en que alguien lo leería, ni mucho menos pensé en que hubiera alguna persona que me escribiera alguna vez algo sobre lo que escribo o dejara comentarios o me mandara algún email para expresarme sus sentimientos, mostrar apoyo hacia mis palabras, o contarme lo que les pasa.
 

No soy psicóloga ni tengo ni idea de como puedo ayudar a las personas en general porque bastante tengo con intentar llevar mi vida a alguna parte que me es difícil saber como podría ayudar a las personas. Pero si que es cierto que soy esa clase de persona a la que puedes llamar a las 3 de la mañana o cualquier hora para contarle un problema y escucharte. Soy la clase de persona que esta ahí cuando la necesitas aunque lleves meses sin mandarle un hola por mensaje o contestarle a una llamada. Soy esa clase de persona que no puede dejar tirado a alguien cuando mas lo necesitan porque le hayan fallado alguna vez en la vida.
Y aun así siendo esa clase de persona no puedo evitar llevarme palos.
 

Siento muchos bloqueos con la escritura desde hace bastante tiempo. Supongo que todo comenzó cuando mi padre murió y me dijeron que me haría cargo de su funeral, que escribiera algo porque es lo que mejor se hacer al parecer y que lo leyera delante de un grupo de personas que no me importaban en absoluto ya que mi único dolor en ese momento era el haber perdido a mi padre.
De echo si miro atrás  me doy cuenta de cuantas cosas hice que me pidieron y jamas nadie pensó en como me lo tomaría o me sentiria yo.
Tengo la sensación de que mi corazón siempre tiene que estar guardado en una caja fuerte, donde nadie pueda tocarlo porque básicamente a nadie le importa mis sentimientos.
Mi propia familia en ese aspecto me ha fallado recientemente y mucho. Es algo por lo que no escribo ya, porque casi todo lo que quiero escribir es sobre ellos, de como me han fallado, como me siento tan sola y defraudada, o como me han roto el corazón.
Pensé que tenia una familia y lo único que tengo es una serie de personas con las que comparto un piso que mi madre nos dejo en herencia.
Y miro al cielo cada noche y me pregunto ¿qué hice mal? ¿qué tengo tan malo que no me quieran ni ver?
Por que soy esa clase de persona que cuando tienes un problema esta ahí siempre, que nunca pide nada, que te da lo poco que tiene, que si hace falta duerme en una silla de hospital una semana entera, que no te abandona cuando las cosas están mal, que es la primera en dejar su vida a un lado para que tu puedas hacer la tuya. Así que no entiendo que hice tan mal para que me trataran como un trapo. Para que sienta cada noche mis ojos llorar. Para que ya no quiera ni si quiera escribir en mi blog o contarle a alguien por lo que estoy pasando.
 

Y me mata tanto el intentar las cosas. El intentar que me acepten tal y como soy, que me quieran y me respeten.
Porque la familia es eso, amor y respeto. Así que yo me pregunto ¿dónde está mi familia?

domingo, 7 de marzo de 2021

Siempre te voy a querer Papá

 


Podría escribir cuanto te echo de menos, cuanto he llorado por ti, cuanto pesan los días con tu ausencia, o cuanto de sola me siento sin ti. Podría escribir como siento mi alma romperse en mil pedazos al recordar el día que te perdí y tuve que decirte adiós. Que tu mano y la mía se separaron y otra vez en mi corta vida perdía un pedazo importante de mi.
 

Y pasan los años y sigue doliendo, porque tu ausencia no lo hace fácil, y mira que en mi vida tu ausencia era lo que mas he vivido, pero tu eras muy especial, tu forma de ser, de ver el mundo, esa simpatía tuya tan única, ese carisma tan original y ese carácter de tener tanto morro ante la vida. Es difícil olvidarte. Ni si quiera querría hacerlo.
 

Se que desde el cielo me miras, y pensaras que no lo puedes creer que pese a todo, te eche de menos, pero es así, para mi no eras el mejor padre, a penas lo llegaste a ser, pero lo poco que te conocí, descubrí en ti mucho de mi, o en mi, mucho de ti.
 

Hoy no quiero escribirte tantas cosas tristes como se me pasan por la cabeza porque no quiero llorar, solo quiero escribirte cuanto te quiero papa, y lo importante que eres y seras siempre para mi.
 

Te llevo en mi corazón, en mi alma, en cada sonrisa de mi cara, en cada momento que se que te hubiera gustado vivir, en cada recuerdo que me acerca mas a ti.
Te llevo conmigo a donde vaya porque eres quien me protege y me da alas, quien no se separa de mi y me cuida como su niña pequeña que siempre soy.
Te llevo en cada canción que escucho, en cada canción que cantabas, en cada guitarra que miro o veo tocar, te llevo conmigo en cada concierto, en cada momento donde suena tu canción y la mía.
 

Y puede que haya días que me sienta sola y no te sienta aquí, pero se que estas.
Querría escribirte tantas cosas, pero hoy solo te quiero recordar un día mas, que aunque la vida en un día como hoy nos separara, yo te voy a encontrar. Porque siempre te voy a querer papá.

martes, 8 de septiembre de 2020

Me canso tanto de luchar


 

Intento respirar pero no puedo. Me ahogo, no me llega el aire, exhalo una y otra vez pero no siento que mis pulmones se llenen de oxígeno y me pregunto ¿ como ha podido pasar? ¿como es posible que hace un momento mi vida era mía y ahora ya no? 

 Me siento perdida, confusa, con miedo, y no se si todo saldrá bien o no. Son momentos muy duros los que vivimos lo sé, pero es tan triste ver que tu vida hace un momento era perfecta para ti y ahora de repente sin saber como en un segundo dejo de serlo. 

Intento encontrar respuesta a muchas cosas que no entiendo, cosas como por ejemplo ¿porque si haces bien las cosas nunca te recompensa la vida? ¿porque si ya has perdido tantas veces no puedes ganar por una vez? Y no sé que pensar ni que hacer ya en estos momentos. No se si caminar o rendirme y sentarme y esperar a que pase lo que pase. No se si confiar en que por una vez el universo que parecía tenerme algo bueno preparado de verdad me lo va a dar, o si por el contrario lo perderé como tantas veces pierdo. 

He pasado unas semanas agotadoras. Cada día me levantaba y me preparaba como si fuera a una guerra a luchar mis batallas. He demostrado con sudor y muchas lagrimas cuanto valgo, cuanto me merezco las cosas buenas, y aun así no puedo dejar de sentir ahora mismo que he perdido la batalla. No tengo derecho a quejarme porque hay gente peor que yo, pero así es la vida. Tienes tu momento de gloria y tu momento de bajón. No somos nadie y sin embargo queremos creer en nosotros mismos. Y me apena saber que no siempre voy a ganar por mucho que luche y me esfuerce, porque muchas veces la vida nos supera y nos da cosas contra las que no podemos combatir. 

Me tengo que sentar y esperar y eso me mata la esperanza de todo. Yo que soy alguien alegre, que va por la vida feliz porque es como me apetece estar siempre, que se conforma con ver a su perro dormir, jugar, dar cariño, porque es lo más bonito del mundo, yo que siempre tengo una sonrisa para todo el mundo, que ayudo sin pedir nada a cambio, que no me cuesta ser generosa con el mundo porque es una sensación maravillosa el hacer feliz a los demás, yo que a fuerte no me gana nadie, hoy me han ganado. Y me he cansado. Por que la vida a veces también casa. Porque luchar día si y día también agota. Por que ser feliz no siempre es fácil en este mundo. Porque ya no tengo fuerzas de seguir.

Pero me conozco y sé que al final conseguiré levantarme una vez más, como siempre. Aunque la vida me gane, aunque la esperanza no exista, aunque las sonrisas escaseen o la alegría en mi cara no sea tan visible. Me levantare y seré más fuerte, pero ahora mismo solo quiero desconectar y esperar a que aun exista esperanza. Una esperenza que a veces parece no estar aquí. Una esperanza que se te escapa de las manos y casi no puedes ni alcanzar a tocar con los dedos. Una esperanza que en un suspiro se va. 

Y  quiero creer, pero ahora no puedo. Y quiero luchar, pero ahora no tengo fuerzas. Y quiero respirar, pero no consigo hacerlo.

La vida no es para nada perfecta lo sé, pero cuando estas viviendo algo bonito y en un instante se te rompe el corazón, no sabes como encontrarle sentido. O como encontrar fuerzas para continuar.

Intento respirar y no puedo, no consigo recordar como se hace. Solo noto que la vida se me escapa de los dedos y que todo lo que me hace feliz ya no lo hace. Intento respirar y me ahogo, noto como mis pulmones ya no saben sentir el aire, y solo quiero que todo esto pase, porque me cansa el luchar tanto siempre para nada. Y lo único que me repito siempre es ¿ porque a mi ?.

sábado, 20 de junio de 2020

Arriesgar y hacer los sueños realidad.


¿Qué es lo que vas hacer tu Carolina?
¿Qué vas hacer cuando las cosas vayan mal?
¿Cómo te las vas a ingeniar cuando ya no tengas mas opciones en la vida?
¿Y como piensas luchar?

Cuantas veces queremos tirar la toalla antes de empezar algo nuevo pensando que lo vamos a fastidiar, que es mejor quedarse donde uno esta y así no sufrir el miedo de fallar.
Fallarse a uno mismo, fallar a los demás. Esas personas que confiaron en ti, que creyeron tanto en que valías mucho.
Y eso te aterra aún más.

Te sientes pequeño, que no vales nada, que no esta hecho el mundo para ti, y te aferras a pensar que donde estas ahora es el lugar más seguro del mundo porque ya lo conoces, porque es fiel a ti, porque no te abandona, porque aquí ya no puedes tirar la toalla.

Pero te replanteas muchas cosas. Si no avanzas, si te estancas, es como no vivir.
Y no has venido al mundo a eso, ¿verdad?
No has venido al mundo a quedarte ahí parado mirando como el resto avanza y tu no haces nada por seguir andando.
Te ahogas, te da ansiedad, te sientes aun más solo que antes aunque estés rodeado de gente.
Te sientes pesado, como si ya no pudieras caminar o respirar. Y piensas ¿esta es la vida que realmente quería para mí? ¿esta es la vida que mis padres deseaban para mí?
Ellos no crearon a una cobarde, a alguien que se rinde y no lucha, a una conformista de la vida.
No murieron para que tu te quedes llorando en una esquina sola, lamentandote de todo lo que has perdido y de lo que a lo mejor ya no tendrás.
Ellos no te querrían ver así. Y por ellos luchas. Caminas. Sientes querer vivir.

Y ante una situación nueva que te ha planteado la vida, te paras, observas, respiras y rezas porque otra cosa no se te ocurre hacer en algunos momentos, más que rezar, rezas a tus padres, a tus ángeles en el cielo, y les pides o más bien suplicas, que no te suelten la mano al caminar. Que tu vas a luchar, si, pero si ellos están a tu lado.
Por que sientes miedo, porque estas solo ante el mundo, porque ahora eres tu quien tiene que luchar.
Por que nadie mas mirará por ti, nadie, aunque tu lo esperas, no lo harán.

Así que les rezas a ellos que siempre están ahí, que te quieren y te vigilan, que su alma no te abandonó nunca, y confías en que te cogen de la mano y te guían.
Te dan esas alas que necesitas para echar a volar a tu nueva vida, a tu nueva aventura, a un nuevo camino.

Y te das cuenta de que has podido levantarte, que has podido hoy derrotar el día, que no ha sido para tanto como te imaginabas que sería. Y sonríes un día más, porque hoy fuiste tu quien lucho, quien gano y quien vuelve a casa victorioso tras un nuevo comienzo que te ha dado la vida.

Y te paras a pensar en cuantas oportunidades a veces no aprovechamos y perdemos por ser cobardes. En querer quedarnos en un sitio aunque sepamos que no somos felices. En pensar que si no nos arriesgamos no tendremos que decepcionar a nadie, cuando en verdad a quien estas decepcionando es a ti mismo y por quien no te arriesgas es por ti, renunciando muchas veces a no perseguir el camino que nos lleva a conseguir nuestros sueños.

jueves, 18 de junio de 2020

Suerte no, recompensa.

Lo llaman suerte pero en realidad es la recompensa a tanto esfuerzo.

Hoy justo acabo de leer esa frase de un escritor y tiene mucha razón en ello.
Me cabrea enormemente que "amigos" siempre digan "que suerte tienes". ¿Suerte en qué?.
Yo trabajo duro y me esfuerzo mucho cada día. 
Ya solo con levantarme de la cama pese a la vida de mierda que he tenido desde niña, ya es todo un triunfo, no una suerte.
Lo que no hago es lamentarme cada día porque aun sigo respirando.


Me levanto y vivo como humildemente puedo.
Soy fotógrafa desde hace muchos años y todo me lo he ganado yo.
No es oro todo lo que reluce o eso dicen. Y es verdad.
Es muy bonito decir que suerte tienes de trabajar en tal sitio o en este otro, o estar con tal artista.
Lo que no saben es que detrás de esa foto siempre hay horas y horas de duro trabajo. 
Y que ahí estas al pie del cañón haciéndolo lo mejor posible. Porque tras esa "suerte" que dicen que tienes, luego hay otras cosas mucho más bonitas (me pongo en modo irónico), la de que eres mujer y aquí no encajas.


La fotografía me digan lo que me digan es muy de amiguismo y de machotes.
Están los enchufados, que esos si que tienen suerte y algunos son muy buenos y se lo merecen, pero hay otros que... mejor no hablar.
Y luego los machotes. Esos fotografos de la vieja escuela que aun les cuesta entender que una gran foto la hizo una mujer.¿Y porque cuento esto? Por que me cansa.

No hago más que recibir halagos ultimamente de mis fotos de conciertos o de eventos musicales en la tv. Y la mayoría de los comentarios dicen "gran fotaza compañero" "que gran foto de un gran fotografo", "impresionante compañero".

Y me sentiría tan grande y orgullosa si no fuera porque yo no soy hombre. Me hace sentir triste que a pesar de todo lo que llevamos conseguido, en la fotografía aun no se nos aprecie.
 
Se dé fotógrafas que han tenido mejor acogida que yo y tienen un nombre, yo solo soy una más entre muchas, pero no se, a veces las observo y miro sus fotos y sus trabajos y comentarios y me apena mucho que no apuesten más por apoyar a sus compañeras. Por hacer de este mundillo de la fotografía un lugar mejor para las mujeres.

Yo pienso apoyar a cada una que quiera crecer y aprender, que haga fotografías dignas de aplaudir, yo aplaudiré y no pisarlas, porque no sirve de nada ni te hace sentir mejor. Sin embargo trabajar codo con codo eso siempre es muy gratificante.

Yo he trabajado muy duro en mi vida, a mi no me han regalado nada ni me ha llovido la suerte del cielo. Me quieren por como soy y por lo que hago y eso me anima a seguir levantándome cada día.
Aunque mi mayor motivación es el amor que siento por mi misma.Así que no lo llames suerte, llámalo recompensa por tanto esfuerzo.

lunes, 15 de junio de 2020

En ninguna parte


A veces nos sentimos como si no encajaramos en ninguna parte, como si donde estamos y de donde venimos no fuera nuestro sitio.
Como si fueras a donde fueras no encontraras tu lugar en el mundo.
Y piensas tantas veces que si murieses nadie te recordaría y es verdad, no tienen
porque hacerlo, y más si no hay motivos para ello.
Y te sientes tan solo y perdido, que tu alma una vez mas empieza a resquebrajarse.
Que los pedazos que van cayendo al suelo no los puedes alcanzar a sujetar o recoger, que cada cachito de tu alma se va perdiendo en la nada, esa nada que tantas veces te envuelve, te abraza, y te acoge.
Esa nada que es lo único en lo que pareces encajar, fría, oscura, solitaria.
 Y no tienes a nadie mas.

A veces sentimos como si no encajaramos en ninguna parte. Como si vayas donde vayas no fuera ese tu lugar.
Como si la gente solo te mira, o te habla por cortesía o amabilidad, pero en el fondo sabiendo que no les importas, que no les interesa nada de tu vida pasada ni presente.
Que parecen querer ser tus amigos pero en verdad no tienen ni ganas de serlo.
Y te sientes tan vacío y solo, pensando ¿Qué hice mal para no encajar?

Estas tan cansado ya de intentar encajar... Estas tan cansado ya de no saber hacía donde caminar...
No tienes un lugar al que volver, ni un sitio donde descansar.
No tienes un hogar, ni una familia que te espera cada día en casa, o una llamada...
No tienes amigos que te acepten o se molesten en conocerte...
No tienes ya nada por lo que luchar... Y una noche más estas solo...
Solo sin un hogar.

A veces sentimos que no encajamos en ningún lugar. Que nada de lo que nos rodea es el sitio donde deberíamos estar. Que no sentimos esta felicidad plena dentro de nosotros, ni esa calided que se siente cuando estas en casa, una casa a la que un día quieres volver, pero no puedes, porque ya no está.
Y ahora estás solo. Sin saber a donde caminar. Sin saber con quien contar, o a quien hablar.
Buscando un motivo por el cual seguir viviendo, seguir caminando, seguir luchando...
Pero no lo encuentras, y aun así sintiendo que no encajas en este mundo, que a veces parece que no hay sitio para ti, que te sientes solo porque estas solo, aun sabiendo todo eso y viendo que el mundo en el que vives no es tan bueno como te lo pintaron, aun así, sigues buscando la manera de encajar en el. 

Por que aunque a veces sentimos que no encajamos en ningún lugar, puedes intentar por crear el tuyo.

miércoles, 10 de junio de 2020

Todo lo que quiero


                      

Si no escribiera en estos momentos, me estaría fallando a mi misma.

Tantas historias y recuerdos plasmados en estos post, o tantas cosas que
te inspiran y te hacen querer escribir y lo haces, esta no podría ser menos. 
Todo lo que deseo en la vida es únicamente volverte a oír. Si pudiera volver a verte, o tocarte, o escuchar tu risa una vez mas, si pudiera decirte adiós, si pudiera cogerte de la mano una ultima vez, no te soltaría. 

Y ando perdida en este mundo, en esta vida, sin ti. 

Nunca nada ha vuelto a tener sentido, ni nada consigue llenar tu vacío. 
La soledad sigue siendo mi mejor amiga, mi gran compañera en este viaje de la vida. Y tengo amigos, y tengo familia, y tengo novios que vienen y van, pero nadie conseguirá nunca llenar tu vacío. 
Por que si me querías, si eras feliz conmigo, si era lo mas importante para ti, ¿por qué me dejaste? 

Y ahora vivimos unos momentos difíciles
en la vida. 

Se llama covid-19, y esta arrasando con la humanidad de manera muy
brutal. Dicen que la tierra ha comenzado a hablarnos, que esta cansada
de que la maltratemos y hagamos y deshagamos del mundo como nos de la gana, y con razón, porque cada día siento que un pedazo de mi va muriendo, igual que este planeta. 
La tierra solo necesita amor, como nosotros las personas o los animales. Solo queremos que nos quieran y que nos cuiden. 
Y si es así, ¿si es lo único importante en la vida?, ¿por qué no lo hacemos de verdad?. 

Cada día escucho historias iguales de personas que han perdido a seres queridos por este virus. Que no han podido despedirse, ni decir adiós.
Las entiendo tan bien, eso de no poder despedirte, de no poder
desprenderte de su mano y dejarlo marchar. De no poder decirle por
ultima vez cuanto quieres y amas, de hacerles sentir irse en paz. 
Y es tan triste y desolador, te quedas con un vacío y un pesar que no sabes si algún día te podrás curar. 

En mi familia también hemos perdido un familiar por el virus. Y tampoco ha sido posible decir adiós.

Y da tanta rabia ver como la gran mayoría
de la gente hace como si no pasara nada. Como si esto hubiera sido un
simple resfriado y todo vuelve a la normalidad. ¿pero que normalidad nos
queda? ¿Como se puede volver a ser normal después de ver a miles y miles de personas morir? ¿Como puedes volver a tu vida de siempre? 

Yo no puedo dejar de llorar cada noche preguntándome que vamos hacer mañana. 
Esta situación a mi me ha marcado para toda la vida. 
Ahora tengo suerte de estar con mi familia, aunque no me sienta bien en casa. Aunque aquí me ahogue y me sienta muy sola cada día. Pero tenerles cerca me hace sentir mejor porque si les pasara algo querría estar ahí
a su lado y no soltar nunca sus manos. 

Toca volverse a levantar otra vez y otra, y otra, y otra. Ya no se
cuantas veces van. Este año 2020 iba a ser especial, el numero lo parecía. Pensé ¿Tal vez este año por fin pueda hacer mi vida un poco mas feliz y fácil? Pero llevamos 6 meses ya y no he sentido mas que tristeza, desolación y soledad. Y he perdido medio año de mi vida. Medio año que ya nadie me devolverá. 

Y la vida es tan corta... 

Pero yo aun sigo queriendo oír tu voz, tu sonrisa, sentir tus abrazos. No sabes cuanta fuerza puede darme uno de esos. Dejaría de llorar muchas noches sola, sin ti a mi lado. Y dejaría de preguntarme si me querías, ¿por qué te marchaste?.

martes, 12 de marzo de 2019

¿Por qué a veces aguantamos tanto?





No se como comenzar a escribir después de tanto tiempo de ausencia, después de tanto tiempo sin poder teclear nada, o de sentirme bloqueada como para hacerlo. 
No es por falta de cosas, vivencias, momentos, historias por las que no haya escrito en todo este tiempo, si no mas bien era porque no sabia como hacerlo, no sabia como volver a dejar que mis dedos se deslizaran por el teclado y volvieran a transformar mis lágrimas en palabras.

Últimamente lo único que hago es mirar la carita adorable de mi perro Axel y pensar que no hay nada mas maravilloso en el mundo que tenerlo a el. Pero por desgracia muchas veces no esta a mi lado, o mas bien yo al suyo. 
La vida ha dado muchas vueltas y una de ellas es la distancia que ha puesto entre nosotros dos. Y hago todo lo que puedo y esta en mi mano por estar a su lado, disfrutar de mil momentos juntos, crear millones de recuerdos, compartir pedazos de pollo o jamón (cosas que a el le encantan) y vivir todo lo que me sea posible junto a el.
Pero cuando estoy lejos no puedo dejar de sentirme la persona mas desgraciada del mundo, y aunque en mi cara siempre reluzca una sonrisa, mi corazón no puede dejar de llorar. 
Es entonces cuando me replanteo millones de cosas y millones de ideas que pasan por mi cabeza, y es por eso que no puedo escribir muchas veces, que no soy capaz de volver a enfrentarme al teclado sin dejar de llorar.

Prometí tantas veces no volver a escribir sobre penas, que al final esa promesa dejo de tener sentido porque muchas veces vuelvo ha hacer lo mismo y aunque mientras escriba, unas lágrimas saladas recorren mis mejillas y siento la necesidad de dejar salir todo este dolor que tanto tiempo he llevado conmigo.
El mundo de carol es mi terapia, es mi ventana hacia el mundo exterior, es donde puedo decir lo que me de la gana y expresarlo libremente sin importarme por un momento lo que la gente piense o sienta hacia mis palabras.
Y hoy lo pienso volver hacer, porque simplemente estoy muy cansada.

Cansada de tantas chorradas, de tantas gilipolleces, de tantas mentiras y de tantas mierdas que a veces piensa o hace la gente.
Cansada de amigos que dicen serlo y no lo han sido en su puta vida, De personas que se creen mejores que tu y te miran por encima del hombro cuando son unos simples mierdas.
Cansada de tanta gente egoísta que lo único que sabe hacer es recordarte una y otra vez que siempre que lo has necesitado han estado ahí, cuando en verdad nunca fue cierto, no aparecieron cuando realmente tenias un problema, ni cogieron el teléfono cuando les llamaste más de una vez porque necesitabas un amigo, alegando que no vieron tu llamada, cuando viven pegados a su dichoso teléfono.
Amigos que lo unico que saben es exigir que seas el mejor amigo del mundo cuando a ellos les va bien y tu sin embargo pienses que en la amistad no se exige, se disfruta.
Amigos de esos que se creyeron los mejores un día y te dan ganas de decirles en su estúpida cara, que lo único que fueron es un chicle pegado en el pelo.
Así tal como lo digo es como lo pienso.

He arrastrado en mi vida a muchos amigos de esos y hoy ya me canse. No por nada en especial, no por que hoy haya tenido una historias de esas con algún amigo de ese tipo, si no porque explote.
Porque para avanzar hace falta decir adiós, porque para abrir una puerta hay que cerrar muchas antes, y hoy he tenido un día de esos de mierda, mas bien ha sido una semana de mierda y estamos a lunes, así que no se como será esta semana también, pero por si acaso, por si también fuera otra semana llena de mierda, pues no quiero tener tanta mierda en mi vida. ¿No se si alguien me entiende? Pero me da igual. Necesito vaciar la mochila que tanto me pesa. Tirar de la cadena. Poder respirar y decir ¡Adios muy buenas! y seguir mi vida. Seguir sin esas personas que ya no están en ella y doy gracias por ello, porque practicamente me he quitado un gran peso de encima.
Pero continuar, porque ya me lo merezco. Porque por una vez voy a decir cosas buenas de mi y sentirme con el autoestima por las nubes.
Porque yo si soy de esas amigas que siempre están ahí para escucharte, que dejan lo que estén haciendo, cogen el teléfono y hablan contigo si hace falta mil horas y más. Porque soy de esas amigas con las que te puedes ir de viaje, echarte muchas risas (porque graciosa soy un rato y loca también), porque me siento viva, porque soy positiva y amo a las personas positivas de verdad,  porque siempre te daré un abrazo cuando haga falta, porque me gusta mas reír que llorar, porque como he perdido tanto en la vida te puedo enseñar a valorar lo que de verdad importa. Porque me gusta dar sin pedir nada a cambio.Porque ya no quiero mas chupasangres ni garrapatas en mi vida, y porque otra cosa no, pero sincera soy un rato.

Así que me lo merezco, me merezco ser feliz y cerrar tantas puertas como me de la gana. Seguir con mi vida y no mirar atrás, que ya bastante he vivido en el pasado.
Sonreír todos los días porque soy así. Disfrutar de cada instante porque puedo, porque quiero, y porque si.
Y mandar a la mierda a todos esos que dicen ser amigos y nunca lo fueron. No supieron sacar sus cabezas de sus culos y a mi ni falta que me hace.

Hoy estoy cabreada con el ser humano. Quemada con el mundo porque hay tanto gilipollas suelto, y me canso. Me canso de no poder gritar a la gente en su cara ¡ Vete a tomar por culo !Cosa que si se pudiera hacer la gente ahorraría mucho en terapias.
No hay nada mejor en la vida como gritar bien alto!
Y yo me pregunto ¿por qué a veces aguantamos tanto? ¿porque permitimos que las personas nos traten así de mal? ¿porque si alguien dice ser tu amigo te trata como un trapo? 
¿No dicen que si te quieren de verdad no deberían de hacerte daño? Por que para mi no tiene sentido alguno pensar que el amor pueda doler, y ni mucho menos la amistad.

Por eso cuando miro a mi pequeño Axel y pienso que los humanos tenemos mil cosas aun por aprender de los animales, y que en vez de avanzar para ser realmente felices, lo único que hacemos es ser gilipollas y sufrir porque si. O peor aún, parece que nos gusta hacer sufrir a la gente porque no somos capaces de ser felices nosotros mismos.
Y no hay cosa  más triste que alegrarse de la infelicidad de las personas, o de su sufrimiento.
Yo solo se que no quiero más gente así en mi vida. 
No pido ya que un amigo sea bueno, solo pido que no sea mala persona.
Bastante ya nos da de ostias la vida, como para que también nos las de las personas en las que confiamos.
Y si alguna de esas garrapatas lee esto, me das igual. Me importan nada y menos lo que pienses o digas. 
Yo solo sé que duermo muy bien por las noches y respiro muy bien cada día. 
Así que abriré nuevas puertas, sonreiré a la vida tanto como quiera y seguiré siendo la persona que he sido hasta ahora, y a quien no le guste, ahí tiene la puerta que gustosamente le cerrare para abrírsela a alguien que de verdad merezca la pena.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Cueste lo que cueste, no te rindas.





La vida muchas veces no es como uno espera.
Con todo lo que hemos pasado en la vida, todas las cosas malas a las que hemos sobrevivido, todos esos momentos tan duros por los que hemos pasado, y todas las veces que hemos caído y nos hemos vuelto a levantar, como puede ser que haya un abismo enorme entre nosotros. Como puede ser que la familia se rompa, que lo que hemos construido desaparezca sin mas.
¿Como es posible que la soledad vuelva otra vez a nuestra vida, nos coja de la mano y sea nuestra mejor amiga?

Cada día despiertas y sientes vivir en la misma vida que día tras día, como si el tiempo se hubiera detenido un día sin mas y no avanzara a ninguna parte, pero eres tu el que no avanza, estas ahí quieto, ahí sentado y no sabes hacer nada mas que llorar y decirte una y otra vez "por que tu" "por que a mi" "por que yo", y rompes a llorar una y otra vez, y los días pasan y tu tiempo pasa, y lo pierdes, lo pierdes mientras no haces nada.
Da igual lo solo que te sientas, lo decepcionado que estés con todo el mundo, lo mucho que eches de menos las cosas que amas y ya no están a tu lado, da igual cuantas veces llores cada día, porque a la gente le da igual. Solo pierdes el tiempo, tu tiempo, en no vivirlo.

Y aunque te sientas roto, aunque todo lo que conocías resulta ser desconocido, extraño, frío para ti, aunque te hayan roto el corazón, aunque te hayan decepcionado tanto que ya no seas capaz de creer que merezcas ser feliz, aun a pesar de todo eso, tienes que volver a vivir. Necesitas volver hacerlo para convencerte a ti mismo de que aun hay esperanza, de que aun mereces ser feliz, de que no has nacido para esta mierda de vida, para llorar un día si y otro también, para ver como cada día un pedazo de ti se rompe, para sentir como pierdes poco a poco todo lo que amabas.
Necesitas volver a sentir que la vida tiene algún sentido, que no hemos nacido solo para sufrir.
Y se que cuesta, se que cuesta mucho volver a salir, a sonreír, a gritarle a la vida, a querer ser feliz, a amar, a creer que mereces vivir, vivir la vida que tus padres alguna vez soñaron para ti. Que mereces dejar de llorar, limpiarte las lágrimas y comenzar a ver el sol que tantas veces te perdiste. O esos abrazos que nunca llegaste a tener y que alguna vez alguien te dará, porque solo busca s alguien que te quiera como mereces, alguien con quien tener la familia que una vez soñaste que tenias, alguien que te haga sentir que no estas solo, que tienes un hombro donde llorar si te hace falta, pero mas que llorar, alguien que te regale cada día mil momentos por los que no parar de reír, mil momentos por los que vivir o sentirte vivo. Mil momentos para compartir en una y mil fotografías.

Y hoy te duele todo, te sientes solo, es así, porque todo lo que creías que existía resulto ser falso, y aun así crees merecer ser feliz.
Puedes llorar, llorar y no parar, no parar de hacerlo en muchos días, o en algunas semanas, pero tienes que saber que no puedes estar así toda una vida.
Yo he pasado casi un año y medio sin dejar de llorar, de sentir dolor en mi corazón, como una punzada que no me dejaba respirar, ni apreciar cada cosa que tenia, o cada momento bueno que me ha pasado.
He sentido tanta tristeza, me he sentido tan hundida, tan mal, tan dolida con el mundo, con mi mundo, con todo lo que tenia y amaba y me ha decepcionado tanto el saber que nada de eso era real, que no ha sido fácil volver a caminar aunque no supiera hacia donde, aunque me sintiera muy sola, pero no le tengo miedo a la soledad, porque muchas veces es bueno recorrer el camino solo.

Y aquí estoy escribiendo de nuevo, porque alguien que no conozco, que no se quien es me recordó que a veces es bueno escribir, que hay que dejar salir ese dolor que tanto nos hace daño, y no quiero que dentro de dos días sea mi cumpleaños y me lo pase también llorando, porque merezco aunque sea un día al año ser feliz.

sábado, 8 de agosto de 2015

Respirar




Vale, se que no soy perfecta, ni mucho menos un ejemplo a seguir. Dios! No! Pero, se que tengo algo especial que me diferencia del resto del mundo.
A veces creo que es algo horrible y otras creo que es una bendición.
Últimamente me he ido dando cuenta de que estoy rodeada de mucha gente que esta muy amargada en la vida sin tener a penas un problema de verdad.
La vida no consiste en que me voy a poner mañana, o se me ha roto una uña y ya no se como voy a sobrevivir a eso. La vida es algo más. Si no, ¿Por qué vivimos?

Mi hermana siempre dijo de mí que era una persona muy pesimista y triste. Y en parte tiene razón. Lo soy. Al menos a la hora de escribir porque si os paráis a leer mi blog profundamente parece que es una oda a mi madre muerta o a la pena y el dolor que uno siente tras la perdida. Pero no es así. En verdad escribo para sentirme mejor. Para dejar que eso que me atormenta y no se como explicar de otra forma, salga de mi. Así que empiezo a escribir y a escribir y casi siempre, lo que plasmo en mis palabras es tristeza.

Otras veces me despierto inspirada por la vida y consigo escribir algo que merezca la pena leer.

Hace unas semanas tuve un accidente. Pensé que no iba a escribir sobre ello, pero cuanto mas lo retraso y mas intento no pensar en lo sucedido, no puedo dejar de tenerlo rondando en mi cabeza una y otra vez.
La gente piensa que estoy bien. No he dejado ni un solo momento de escuchar que es una suerte que este viva y que debo dar gracias por ello. Que he vuelto a nacer, y esas mierdas que se dicen en momentos como esos.
Pero la verdad es que me importa bien poco si he vuelto a nacer o no. Mi vida sigue siendo la misma. Sin coche, pero la misma.
Así que pienso ¿Tengo que dar un vuelco a mi vida por que casi me muero? ¿Y que pasa si justamente estaba ya haciendo eso? ¿Qué pasa si había comenzado a vivir nuevamente? ¿Qué pasa si iba por el buen camino y tenia un plan?
Pues pasa que ese plan se fue a la mierda en el momento que tuve un accidente. Así de simple.
Y toca volver  a empezar.
Dios! Esa frase me perseguirá toda la vida.
Volver a empezar. ¿Qué significa? ¿Qué quiere decir exactamente? ¿Qué tengo que olvidarme de todo lo que hice, pasar pagina y empezar de cero?
Es cierto que cada día es una oportunidad para empezar de cero, pero ¿hasta que punto?

Pues bien, a lo que iba, tuve un accidente, y no vi mi vida pasar ante mis ojos. Lo que vi era el coche dando vueltas y mas vueltas por la carretera, mientras me chocaba contra el quita miedos, y quedaba a escasos metros de un camión el cual freno de puro milagro.
Baje del coche y lo único que pude pensar en ese momento fue ¿Dónde esta mi rueda trasera?
Cosas de shock señores, pero en verdad mi vida se redujo a eso, a donde estaba mi rueda, porque estaba bien, estaba viva, estaba respirando otra vez, pero sin una rueda y con el coche rayado y mi cuerpo dolorido por el impacto del golpe. Pero estaba viva.

Ahora tengo que decir que pase unos días estupendos recuperándome en la playa. No hay nada mejor que el sol para sanar las heridas y no las superficiales, si no las del alma.
Sentí que mi corazón necesitaba una nueva inyección de vida. Una buena. De esas que te causen ganas de volver a vivir, de gritar, de reír, de llorar, de saltar y ¿por que no? De bailar.

La vida son dos días. Eso dicen y nosotros que nos creemos inmortales no lo sabemos apreciar.
No he cambiado mi perspectiva de la vida porque haya tenido un accidente, sigo pensando igual, lo gracioso es que yo siempre valore que la vida eran dos días, y por eso al bajar del coche lo único que pensé fue que no tenía rueda.
Por eso digo que yo sigo apreciando igualmente la vida.
Cada segundo, cada momento, cada instante es un regalo que muchos otros ya no podrán apreciar o que muchos otros no saben valorar.
Cada día que pasa es un día perdido si no haces por que merezca la pena.
Hace tiempo creo haber escrito eso mismo. Como cosa de dos años o más. Y hoy vuelvo a pensar y sentir lo mismo.

Cada día no vivido es un día perdido.

Viaja. Si, viaja. O sal a la calle si no tienes la suerte económica de poder viajar. Sal a pasear, a observar la ciudad por la que tantas veces caminas y nunca te paras a mirar lo que hay a tu alrededor. Respira, por que así aliviaras mejor tu dolor. Y siente como el oxigeno entra en tus pulmones. ¿Lo sientes? Eso es porque estas vivo y aun puedes hacer algo con tu vida.
Yo anoche salí a la calle. Disfrute de un concierto algo diferente, acabe en un bar con desconocidos a los que había escuchado tocar en directo minutos antes, y en pleno bar lleno de gente ni cortos ni perezosos nos pusimos a cantar y a reír. Y son esos momentos tan únicos, los que sientes que hoy ha merecido la pena volver a vivir.

sábado, 6 de junio de 2015

Feliz Cumpleaños Hermano!





Siempre hablo de mis padres, concretamente de mi madre. No hay día que no los piense, los sienta, o los eche de menos. Siempre digo que no es fácil vivir, y que uno no sabe como hacerlo cuando ha perdido lo que mas ama en el mundo.
Se te queda tal agujero en el corazón y el alma que no es posible llenarlo con nada. Ni es posible sentirse completamente feliz.

Pero me he ido centrando más y más en mis hermanos. Viendo que son lo único que me queda en esta vida. Que es lo mas bonito que mis padres me han dado y me han podido dejar como legado.

Hoy es el cumpleaños de uno de ellos. Mi hermano mayor.
Todo el que tiene un hermano mayor alguna vez lo ha admirado o ha querido ser como el.
Cuando eres pequeño lo miras, lo observas y lo crees tu héroe o algo así.
A mi eso no me ha pasado nunca. Lo he visto siempre como alguien desconocido, distante, lejano. Lo he tenido muchos años lejos, supongo que por diferencia de edad, por motivos de la vida y circunstancias.
Pero son mismamente esas cosas, las circunstancias de la vida, las que me ha hecho conocerlo, sentirlo cerca, aceptarlo, y quererlo.
Hoy es su cumpleaños. Nunca escribo para el ni por el. Siempre escribo por mis hermanos en conjunto, pero no he tenido el detalle de dedicarle una parte de mi blog, un momento de mi vida o un instante de inspiración.

Tengo que empezar por decir y dejar constancia aquí para toda la eternidad, que lo primero que aprecie de el y me hizo sentir que era un hermano fue aquella vez que de pequeña compartía habitación con el. Por las noches cuando me metía en la cama el entraba en la habitación, cogía su guitarra y se ponía a tocar. Nunca he olvidado esas noches con el sonido de guitarra de fondo en mis sueños.
Y tal vez el no lo recuerde. O tal vez el no crea que yo lo pueda recordar.
A mi hermana y a mi en noches de verano, tan calurosas como son en Madrid, el nos abanicaba.
Era curioso, porque teníamos tan poco en la vida y éramos tan felices… No necesitábamos nada más que nuestra simple compañía para hacer de esos detalles tan pequeños, grandiosos.

Recuerdo cuando Krom (nuestro perro, nuestro hermano) llego a casa. Lo trajo el. Se le metió en la cabeza trabajar todo un verano para comprarse un perro. Y así lo hizo.
Creo que es lo mas bonito que ha hecho nunca por mi sin darse cuenta. Darme un amigo, un compañero con quien compartir mil aventuras. Nunca podré agradecerle tanto por ello. Me cambio la vida o más bien, me dio una vida.

Y han pasado los años, hemos pasado mil cosas. Muchas buenas y muchísimas malas. Hemos perdido a nuestros padres, y hemos sobrevivido con la cabeza alta a mil cosas más.
Ahora cumplimos nuestros sueños, y hacemos de ellos una realidad.
Es ahí donde quiero expresarme con más ganas. En los sueños.
El es una persona única. Tiene un don especial. Nadie lo enseño a cantar y canta.
Nadie se lo puso fácil para triunfar, y triunfa. Nadie le apoyo en su día y aun así siempre creyó que lo conseguiría, y así ha sido.
El sin darse me cuenta me enseño que los sueños muchas veces si queremos, si lo intentamos, si no desistimos, se pueden hacer realidad.

A veces no se da cuenta de lo fuerte o valiente que es. No es fácil y siempre lo digo levantarte con un peso tan grande que te encoge el corazón y el alma, y sonreír a la vida.
Estar con una actitud positiva ante los demás. Subirte a un escenario aunque ese día estés hecho una mierda, aunque hayas enterrado a tu padre hace cinco días, aunque tú hermana este lejos, aunque tengas que cuidar de tu familia.
No es fácil subirse a un escenario y darlo todo para que unos cien o miles de personas se lo pasen bien y olviden sus tristezas, sus penas, su mal día o lo que sea, por unas horas, un instante, una noche.

Y verlo cada vez que se sube a un escenario para mí es orgullo de hermana.
Lo miro siempre y solo puedo pensar en cuanto querrían ver eso mis padres.
Ellos eran sus mayores fans.
Lo miraban con tanta admiración… Estoy muy segura de que hoy lo querrías ver actuando en sitios como Las Ventas, o el Santiago Bernabeu. Y que digo si eso lo hace ya!
 Así que supongo que desearías también que cada vez que se sube a un escenario no deje de ser feliz ese instante. De sentirse lleno con lo que hace. De disfrutar de cada concierto como ellos lo harían entre el publico. Lo irían a ver una y otra vez.
Como ya dije, eran sus mayores fans.
Pero mi Padre…ese hombre tan especial y que hizo posible que mi hermano, el ahora artista, se dedique a esto como se dedica.
Le regalo su primera guitarra y le regalo la última en vida.
Siempre admiro y envidio lo que el hacia. Hizo de un sueño familiar una realidad.
Y es que en esta familia somos todos artistas, de alguna manera u otra, pero lo somos.

Yo doy gracias por haberle podido conocer mejor. Como ya dije las circunstancias de la vida hicieron que eso fuera posible.
Lo admiro, nunca pensé que iba a decir esto, y aquí lo dejaré escrito por la eternidad, pero es así. Lo admiro. Admiro la persona que se ha convertido y quien quiere ser cada día.
Admiro que no se rinda. Le animo a que nunca lo haga. No puedes dejar tus sueños, no puedes tirar la toalla. Se que el mundo es cruel a veces, que las personas son  malas o egoístas, pero uno nunca debe renunciar a sus sueños porque la gente sea mala.
Admiro que quieras vivir cada día, que hagas por hacerlo, por disfrutar el que mas, por comprarme una televisión gigantesca jajaajaja, por estar como a veces has estado ahí.

Gracias por todas esas noches de conciertos que con mi cámara me has dejado plasmar. Gracias por esos momentos únicos entre bastidores, por esos amaneceres que hemos visto desde el coche, por esas cenas a las 5 de la mañana en un mcdonalds 24h, por esas risas que consigues sacarme con tus gilipolleces, por Krom…por las noches de guitarra y abanicos, por los conciertos de los Backstreet Boys y One Republic, por creer en mi cuando nadie mas lo hizo. Por ser mí hermano aunque no seas perfecto.

No podría regalarte nada más que este momento y aun así sería insuficiente porque te mereces más. Pero la vida se basa de pequeños detalles que muchas veces llenan más que los detalles grandes.

No dejes que nadie pise tus sueños y que nadie decida por ti. No dejes que nadie apague tu luz o tu sonrisa. Desde el cielo hay dos angeles que nos cuidan, y como tu me dijiste no hace mucho, hay dos personas por las que debemos ser feliz.
Te quiero mucho y deseo de corazón poder escucharte más noches cantar durante muchos años más!
Feliz Cumpleaños hermano, feliz cumpleaños artista.

sábado, 2 de mayo de 2015

Cuando ya no puedes más...



Intento escribir pero no puedo, es difícil hacerlo cuando las lagrimas no dejan de caer por tus mejillas y no te dejan ver con claridad lo que pasa a tu alrededor.
Y lloras cuando nadie te ve. Y gritas cuando crees que nadie te oye. Y te sientes sola, porque es así como estas en una fría noche cualquiera. Y sufres, porque ya no puedes más. Por que no puedes levantarte para enfrentarte al mundo un día más.
Y te cansas, te agotas, te detienes, caes, y lloras.

No puedes parar de llorar. Te prometiste a ti misma no volver hacerlo durante mucho tiempo. Que no habría más noches llenas de lágrimas porque así no lo querrían tus padres muertos, pero lloras. Lloras por ellos. Lloras por tu familia, lloras por los amigos, lloras por que ya no puedes más. Porque te cansas. Porque la gente ha llegado a tal punto de agotarte que ya no aguantas mas. No encuentras salida. Te saturas. Explotas. Y quieres gritar pero no puedes, la voz no te sale. Y las lágrimas no dejan de caer por tus mejillas. Los ojos, ya rojos, te escuecen. Y sientes que el pecho ya no puede respirar más. Que no entra aire en tus pulmones. Que la vida por un instante se detiene ante tus ojos.

Y en vez de asustarte ante la idea de que hoy, justamente hoy, pudieras morir, en vez de tener miedo a tu último aliento de vida, te crea paz. Sientes que te da igual. Estas tan cansada para seguir caminando, para seguir llorando un día mas a solas. Para guardarte esta soledad o este dolor en tu roto corazón, que ya todo te da igual.
Te da igual la gente. Te da igual los sueños que aun quedan por cumplir. Te da igual no haberte enamorado nunca. Te da igual dejar de reír. Te da igual todo, porque dejarás de sufrir.

No puedes parar de llorar. Te prometiste que no lo harías, no al menos en mucho tiempo. No al menos sin motivo alguno. No al menos porque si.
Prometiste que no lo harías, y el día te ha superado.
Las personas te han superado.
Y solo quieres gritar “Iros a la mierda todos”, pero no puedes, porque no eres así, no eres de esas personas que mandan a la mierda a la gente a la primera de cambio. No eres de esas personas que dejan a un amigo tirado cuando te necesitan aunque tú ya no puedas más con la vida, por que acabas de enterrar a tu padre o a tu madre, o a tu hermano. No eres de esas personas que tiran la toalla con la gente cuando tú ya no puedes más.

Pero hoy estas cansada. Hoy la vida te ha superado. Hoy ya no aguantas más. Hoy es un día de esos en los que si te murieras no te importaría. No te dolería irte. Descansar.
Y hay quien dirá que aun eres joven. Que aun tienes la vida por delante. Que aun te ha de quedar muchas cosas por vivir. Pero ya las has vivido todas. Cada cosa que has querido hacer lo has hecho. Cada cosa con la que has soñado, la has cumplido.
Y aun así, aun teniendo esa suerte, aun sabiendo que por mucho que te ha puteado la vida, has conseguido mucho más de lo que la gente esperaba que fueras a conseguir, aun así, este dolor no se apaga. No se puede apagar. No existe nada en el mundo que apague el dolor. No hay medicina milagrosa para ello. No hay una pócima mágica, o una simple tirita para mitigar este dolor.

A veces la vida te supera. A veces ya no puedes respirar, ni quieres hacerlo. A veces sueñas con que no te despertaras mañana y por fin descansaras en paz. A veces sueñas con volver a tocar sus manos. Con que volverás a recuperar la vida que Dios te ha quitado.
A veces tienes la esperanza y la fe de que este dolor se acabará. Que mañana dolerá menos. Que ya no sentirás nada. Que todo te dará igual. Pero no se acaba. Y la vida a veces te cansa.
También tienes derecho a llorar. A sentirte mal. A ser persona. A rendirte. A no querer levantarte de la cama. A no querer hoy reír un poco. Tienes derecho a sufrir como el que más. A regocijarte en tu mierda tanto tiempo como te de la gana. Tienes derecho a explotar. A veces, cuando lo haces, vuelves a respirar. Aunque el dolor no se va. Y ya sabes que nunca se irá.

martes, 21 de abril de 2015

Que nadie te diga como has de vivir




¿Como comenzar a escribir sin decir que “te echo de menos”?
Es duro, lo se. Pero mas duro es levantarme cada mañana y
saber que no estas a mi lado.
Aunque el sol brille en lo alto del cielo, y la gente pasee
sonriente por las calles, mi corazón esta roto, porque tu un día mas no estas aquí.
Y es difícil sentarse frente al teclado o a un papel y no
comenzar a escribir que te echo de menos cuando lo que quiero decir es eso
precisamente.

Hay tantos vacíos en mi interior que son muchas personas en
mi vida a las que tengo que decir que echo de menos.
Sus huecos nada lo llenan y estoy totalmente segura de que
nunca serán ocupados.
Por que una persona conquista parte de nuestro corazón o de
nuestra alma. Una persona puede darnos mucho, pero también quitárnoslo.
A veces escribo sobre eso precisamente. Lo que tengo y lo
que no. Lo que mis padres me dieron o lo que ellos me quitaron.

Últimamente la vida me ha sorprendido gratamente. Me han
pasado tantas cosas buenas en tan poco tiempo que aun ni me lo creo.
A veces miro la foto de mi madre y la digo en silencio “se
que has sido tu, que tu estas detrás de todo esto”, porque se que es mi ángel
de la guarda, mi protectora.
A veces creo que simplemente ha sido cosa de la  suerte. Esa divina suerte que siempre me
encuentra porque por una extraño razón le he caído bien y a veces se acuerda de
que existo y decide concederme un deseo una vez cada siete años.
Creo que este año era el séptimo desde hace tiempo y ha
venido a mi y me ha dicho “aquí tienes, vamos a darte un poquito de suerte en
eso que haces llamado fotografía”, y aquí estoy, llena de momentos únicos en mi
vida guardados en carpetas en mis discos duros, esperando a salir a la luz para
que todo el mundo pueda ver las cosas tan bonitas que a veces hago con mi cámara.

No me voy a quejar. La verdad es que desde hace unos pocos
años ya no lo hago. No me quejo de nada, porque si me quejara no me parecería
justo hacerlo sabiendo que hay gente que tiene menos que yo.
Pero si que puedo estar agradecida. No dejo de estarlo últimamente
y parece que eso me llena mucho mas que el quejarme.
Me hace sentir mejor. Más llena, más feliz, mas contenta. Y pienso
que es algo que debería de hacer más la gente. Menos quejarse y más agradecer.

A veces tenemos a nuestro alcance cosas que otros no tienen
y no sabemos verlo o valorarlo hasta que lo perdemos.
No entiendo ni nunca entenderé porque el ser humano hace eso.
Porque no agradece cuanto tiene aunque sea poco
y sin embargo siempre se esta quejando una y otra vez. Porque el ser humano no
sabe valorar lo que tiene. No sabe disfrutarlo, saborearlo y vivirlo como debería,
pero si pierde el tiempo de su vida (como si fuéramos inmortales y pudiéramos
permitirnos perder el tiempo así tontamente), en cosas que no valen la pena, en
quejas que no llegan nunca a ninguna parte.
Una vez leí que si invirtiéramos el tiempo de nuestra vida
en disfrutar y no en quejarnos, ganaríamos más en calidad de vida. Y es cierto.
Hace algún tiempo lo he puesto en práctica y me siento feliz y dichosa.
Ahora voy al trabajo (cual sea y donde sea) con una sonrisa
en la cara. Aunque me pase 15 horas de pie (y no exagero en lo de las horas),
lo paso feliz, lo paso contenta, porque si he de invertir ese tiempo de mi vida
en el trabajo cada día no querría invertirlo en estar enfadada o triste con la
vida.

También es cierto que si mi trabajo es de fotógrafa y es
algo que me gusta, es normal que lo haga contenta. Supongo que no pensaría
igual si me dedicara a otra cosa que no me llenara, pero aun así, intentaría
sacar de ello algo bueno, algo mejor. Porque la vida no espera a que queramos
vivirla.
No te levantas un día y dices ahora voy a vivir y es posible
que en unas horas te mueras y todo el tiempo que perdiste hasta el día de hoy
haya sido para nada.
Vive el momento cada día, pues nadie te asegura que habrá un
mañana. Y lo digo en serio, hazlo porque quedándote tirado en la cama no sirve
de nada.

Hace tiempo que no escribo sobre las cosas que me pasan. No ha
sido un mes fácil, tampoco un año alegre. Ni una vida cojonuda.
Todo sigue siendo cuesta arriba, y cada día sigue pesando más
y más. A veces tienes días buenos, pero otras veces no lo son tanto.
Las penas no se van solas ni nadie te las quita. Y pasearte
con una sonrisa de oreja a oreja por el mundo no es fácil.
A veces la gente ni se imagina al verte que tras esa cara se
esconda una persona que ha sufrido tanto en la vida.
Y me alegro de ello, porque si por algo sonrío es por
contagiar un poquito de alegría al mundo. Demasiadas caras largas veo cada día.
Y ver como mi sonrisa se les pega uno por uno es una bendición. Le hace a una
sentir mejor. Merece un poquito mas la pena levantarse cada mañana.

No puedo dejar de perseguir mis sueños, aunque aun no se
cuales son. Pero veo cada día a muchas personas que los persiguen sin cesar,
que no se rinden o que si lo hacen y pienso en cuanto ha de ser uno fuerte para
conseguir hacer sus sueños realidad.
A veces escucho a la gente que quiero cuanto cansados están
de tirar de una cuerda o de un carro que no se mueve, que no va a ninguna
parte. Les siento y les veo frustrados, y me da rabia, me da coraje, porque
tienen las puertas del cielo ante sus manos y no pueden llegar a tocarlas por
muchos ingratos.
Hoy di un consejo muy bueno, uno que me dio mi madre y es
que nunca debes de renunciar a tus sueños. Nunca dejes que nadie te diga lo que
debes o tienes que ser, pues puedes ser lo que tú quieras mientras eso te haga
feliz.
Así era ella y así quiero ser yo.
Los sueños son los que hacen a las personas fuertes,
valientes, con ganas de vida.
Si alguien viene con la intención de pisotear cuanto has
conseguido o con la intención de hacerte sentir menos, o que no vales, mándalo
a la mierda. Así sin más. Aunque suene feo, aunque suene mal, pero es la
verdad, tan fácil como mandar a la mierda a mas de uno.
¿Para que quieres en tu vida gente que no te aporta nada más
que mierda? Pues para nada, para mandarles bien lejos y que no vuelvan.

Bastante jodida es la vida ya, como para que el resto del
mundo nos la quieran complicar.
Yo ya no me detengo ante nada porque ya me he cansado de
sufrir y de llorar.
Siempre digo que hay que salir a comerse el mundo y aunque
vuelvas a casa habiéndote comido un donuts o una galleta habrá merecido la pena
si vuelves con una sonrisa de oreja a oreja. Porque la vida no espera a que tú
quieras ser feliz, hazlo ahora. Disfruta cada segundo, cada momento, cada
instante de tu vida y se feliz. No cuesta tanto. Solo has de quererlo.